Los Roques, un hermoso archipiélago situado en el mar caribe, a 168 Km. al norte de La guaira, el puerto de caracas. Por su belleza e impotencia ecológica, fue declarado Parque Nacional en 1972. El Archipiélago de los Roques es el parque marino mas grande del caribe.
La Gran Sabana:
La Gran Sabana, región situada al sureste del estado de Bolívar, en Venezuela, al sur del río Orinoco; está ocupada totalmente por el macizo de las Guayanas, constituido por concentraciones rocosas antiguas, generalmente metamórficas, formadas por bloques de granito.
La Isla de Margarita, junto a las islas de Coche y Cubagua, conforman el estado Nueva Esparta, entidad federal de Venezuela. La Isla Margarita es el destino turístico preferido de Venezuela.
Canaima:
El Parque Nacional Canaima, fue creado el 12 de junio de 1962 con una superficie de un millón de hectáreas, que fueron ampliadas a tres millones en 1975, lo que lo convierte en el sexto Parque Nacional mas grande del mundo, ubicado sobre la formación geológica mas antigua del planeta, el macizo Guayanés. En Canaimase encuentra ubicado el salto de agua más alto del mundo, el Salto Angel.
Península de Paria:
Península de Paria: Uno de los lugares más impresionantes de la geografía venezolanos es la Península de Paria. en el Estado Sucre. Ella reúne una variedad de ámbitos que van desde las playas mas hermosas, bosques de montańas, hasta la producción de gran parte del cacao del país, y extensas sabanas.
En 1558 salieron de Pamplona en Nueva Granada (hoy Colombia) un grupo de 56 expedicionarios españoles al mando del Capitán JUAN RODRÍGUEZ JUAREZ con el objeto de descubrir y conquistar los territorios de este otro lado de la Cordillera andina, especialmente el de las Sierras Nevadas.
Después de vencer la resistencia de los Cúcutas, Capachos, Táchiras, Táribas, Gritas, Bailadores, Mocotíes y Estanques, llegaron al sitio que denominaron de “La Guazabara” o “El Realejo”, conocido hoy como San Juan de Lagunillas, a una legua de distancia, poco más o menos, de la Laguna de Urao.
Estando todos reunidos en este sitio de “La Guazabara” con motivo de celebrar la Festividad de todos los Santos de 1558, el dicho Capitán Juan Rodríguez Juárez aprovechó esta ocasión del 1 de Noviembre de dicho año para tomar posesión oficial de aquel lugar y poblarlo en nombre del Rey de España, cambiándole de nombre por el de la “Ciudad de Mérida” en recuerdo de la Mérida de España, de donde era nativo.
Sin embargo, a principios de enero de 1559, el mismo Juan Rodríguez Juárez mudó esta ciudad para el lugar que hoy ocupa “La Parroquia” conservando el nombre de Mérida.
Algunos días después, procedente de la Capital del Nuevo Reino de Granada, se presentó Juan Maldonado con 66 acompañantes. Hizo preso a Juan Rodríguez Juárez y con fecha del 23 de Febrero de este mismo año lo envió, para ser juzgado, a Santa Fe de Bogotá, anulando la fundación y el nombre de “Ciudad de Mérida” de éste su segundo asentamiento.
Estuvo acéfala la nueva Provincia o territorio de las Sierras Nevadas por algún tiempo, hasta que a principios de octubre de 1559, el mismo Capitán Juan Maldonado le confirme el título de ciudad con el nombre de “Santiago de Los Caballeros”, fundándola un poco más arriba de donde la tenía en su segundo asentamiento Juan Rodríguez Juárez con el calificativo de “Mérida”. Sucedió, sin embargo, que ambos títulos alternaron según el uso que le daban los partidarios de uno y otro fundador, hasta que logró imponerse el de “Mérida” para designar esta segunda Ciudad que los historiadores han confundido, en razón de su homonimia, con la primitiva Ciudad fundada con igual denominación por Juan Rodríguez Juárez en el sitio de “La Guazábara” (Hoy San Juan).
Para evitar esta confusión, hemos propuesto que a la primera se le señale como la primitiva Mérida o “Mérida Anterior”, y ala segunda, como la “Mérida Ulterior” o contemporánea, en el entendido de que ésta última es la misma ciudad llamada en un comienzo “Santiago de los Caballeros”.
Con el regreso posterior de Maldonado a Nueva Pamplona concluye esta primera etapa de la Historia de Mérida sobre sus orígenes y fundación.
Etimológicamente, la palabra “Mérida” viene del latín “Emérita”, primer nombre de una ciudad fundada por los romanos 25 años antes de Cristo en España y que se denominaba por su nombre completo “Emerita Augusta”, por Augusto, el Emperador, y por los “Eméritos” o soldados con que se pobló.
Al independizarse España de los romanos en el año 409, esta ciudad quedó únicamente con el nombre de “Emérita” que al irse sedimentando el latín en lengua romance perdió la “E” inicial y luego sonorizó la “T” en “D”, formándose así el topónimo MÉRIDA.
De la antigua “Emérita Augusta” del imperio romano son hijas la Mérida de Extremadura en España; la Mérida de Yucatán en México, y la Mérida de Venezuela.
También un Municipio de Filipinas en Asia lleva el nombre de Mérida.
De estos aspectos se ocupa con mayor profusión una obra nuestra titulada “Orígenes de Mérida”.
ANTIGUAS RAZAS Y PUEBLOS DEL ESTADO MÉRIDA
Antes de 1558 gran parte de lo que es actualmente el Estado Mérida estaba habitado por un pueblo de gran antigüedad llamado Tatuy.
Colindando con los Tatuyes o Tateyes, en el mismo Estado Mérida, se encontraban los Timotes, por el Este, en los límites con Trujillo; los Giros (Capuríes, Canaguáes, Chacantáes, Aricaguas y Guaraques) por el Sur, en los límites con Barinas; y los Quiriquires, GüiGüires y Arapueyes por el Norte, junto al litoral del Lago de Maracaibo.
Los Tatuyes o Tateyes se distinguían de todos éstos últimos por su modo de ser pacífico y sedentario, destacándose principalmente en la agricultura con el empleo de técnicas muy semejantes a las de los Incas del Perú.
Hablaban la Lengua Mucu de la que se conservan gran cantidad de palabras que son estudiadas por la rama moderna de la Onomástica que hemos dado en llamar Mucunimia, voz ésta que se forma de la raíz “Mucu” con que designamos dicha lengua, y de “Onoma”, raíz griega que significa nombre. La Mucunimia, por tanto, es el conocimiento y estudio de los nombres en Lengua Mucu de la Cultura Tatuy.
Poseían, además, un Calendario o Quinario sobre la base de 360 días y empleaban para contar el Sistema de Numeración Decimal.
Los Tatuyes o Tateyes (nombre tomado del núcleo principal que residía en la actual meseta de Mérida) formaban pequeñas y numerosas comunidades con denominaciones distintas, según el lugar que habitaban, destacándose entre ellas las poblaciones o asientos indígenas de Mucuchíes, Mucuruba, Tabay, Mucuun (regiones de San Juan y Lagunillas), Mucuño (Acequias y El Morro), Mucutuy, Mucuchachi, Mucujepe y Mocoties o Mucuties.
LENGUA MUCU Y MUCUNIMIA TATUY DEL ESTADO MÉRIDA
Observando la toponimia del Estado Mérida encontramos que muchísimos nombres de origen TATUY empiezan con la radical “Mucu”, como es el caso de Mucuchíes, Mucutuy, Mucurubña, Mucuchachí, Mucujñun, Mucujepe, Mucubají.
Es por esta razón que se ha convenido en llamar Lengua Mucu la hablada por los pobladores prehispánicos de esta región de los Andes Venezolanos.
A partir de la raíz “Mucu” con que designamos dicha lengua, y de la voz griega “Onoma” que significa nombre, hemos formado la palabra Mucunimia que quiere decir: Tratado o estudio de los nombres en Lengua Mucu de la Cultura Tatuy. Esta nueva disciplina del conocimiento, junto con la Toponimia, forma parte de la Onomástica (rama de la Lingüística que estudia a los nombres propios).
La raíz “Mucu” indica lugar o sitio”.
Con ese significado ha sido traducida al castellano en los siguientes Mucónimos[1].
Mucuchíes: Significa “lugar del agua”, por ser “chíes” el nombre de ésta. Además, porque cerca de allí nace el Chama, río principal del Estado Mérida.
Mucuchachí: Por la misma derivación etimológica de Mucuchíes, equivale al término español “cauce” por donde corre este río que le da el nombre al mismo tiempo a la principal población de ese Municipio.
Mucurubá: Región donde se cultiva por excelencia la curaba, especie de pasiflora de frutas ácidas y agradables, propia de las zonas frías de Mérida hacia Mucuchíes.
Mucutuy: Lugar de las piedras que en lengua Mucu se las llamaba “Tug”, sonido éste que los españoles convirtieron en “Tuy”.
Mucuchapí: Lugar de la sal, ya que a ésta le decían “chapí”.
Mucupati: Lugar donde se cruzan los caminos que denominaban “pati”.
Mucutisís: Lugar donde se producía la planta nombrada por ellos “tisís”.
Mucuchictén: Lugar del viento que en Mucu correspondía a “chictén”.
Mucutirí: Voz derivada de “Tiri” o “Tirí” que quiere significar nieve y que también se traduce por el adjetivo “blanco”. Mucutirí era el nombre que probablemente estos aborígenes le daban a la Sierra Nevada.
Mucucay: Lugar donde se usa por excelencia el “Cucay” como se llamaba en lengua indígena a una vasija fabricada con la fruta del totumo con tapa hecha de la misma materia y que se mantiene colgada para guardar café, chimó, manteca, sal.
El conocimiento que hoy se tiene de la Lengua Mucu, particularmente en el aspecto de la Mucunimia, está fundamentado en las obras de los Emeritólogos Jesús Manuel Jáuregui Moreno (1848 – 1905), José Ignacio Lares (? – 1920), Tulio Febres Cordero (1860 – 1938) y Julio Cesar Salas (1870 – 1933).
En 1985 escribí el primer tratado de Mucunimia con el que gané el Premio en Ensayo “Simón Rodríguez” de la Asociación de Profesores de la Universidad de Los Andes – Venezuela.
[1] La paternidad del término “mucónimo” corresponde al Geógrafo Antonio Rivas Dávila en “Frontera” del 27-03-1990.